| 37 Mejore la calidad del aire en el interior del edificio
Las plantas contribuyen al bienestar de los huéspedes y el personal, y no sólo por razones estéticas. También mejoran el ambiente de los recintos. Muchas plantas actúan como sumideros de substancias nocivas, lo que las convierte en útiles complementos en áreas como, por ejemplo, las zonas de fumadores. Además: No utilice aerosoles que contengan CFC.
38 Establezca zonas de no fumadores
Aunque cada vez son más los estudios que demuestran que el tabaco es peligroso para la salud tanto de los fumadores activos como de los pasivos, el número de fumadores no disminuye. Por ello, se espera de las organizaciones que garanticen la ventilación adecuada de los recintos en que no sea posible prohibir fumar o separar a fumadores de no fumadores. Es habitual, por ejemplo, reservar zonas para no fumadores en el restaurante y en las aulas de seminario.
39 No utilice materiales de oficina que contaminen el medio
La gestión medioambiental no acaba en las puertas de la oficina. Sustituir los materiales de oficina por otros no contaminantes apenas cuesta nada, y los gastos que, con todo, hayan de hacerse serán razonablemente asequibles. Actualmente hay productos alternativos, más ecológicos, tales como:
- Plumas y bolígrafos rellenables de punta de fibra
- Cola
- Líquidos de corrección
- Archivadores
- Etiquetas
Los cartuchos de tóner de las fotocopiadoras e impresoras láser pueden rellenarse. Las cintas de las máquinas de escribir y de las impresoras matriciales ahora pueden reciclarse o reentintarse.
40 Tome medidas para minimizar la contaminación de ruido interna y externa (especialmente por la noche)
La calidad de la estancia de los huéspedes se puede ver muy afectada por la contaminación de ruido, especialmente por la noche. Las ventanas de doble (e incluso triple) cristal en las habitaciones pueden reducir de forma significativa el impacto del ruido exterior. Tenga en cuenta la distribución del edificio para evitar, por ejemplo, que los grupos escolares se alojen al lado de las habitaciones donde duermen los empleados, etc. Algunos albergues ofrecen tapones para los oídos a sus visitantes. Tenga en cuenta también el impacto del ruido del albergue con respecto a los vecinos y tome medidas para reducirlo (por ejemplo, con toques de queda y/o una señal para que los visitantes reduzcan el ruido a un mínimo después de cierta hora).
La creación de una “sala silenciosa” durante el día para los invitados le proporcionará un entorno tranquilo fuera del ruido de la televisión y los videojuegos. Tome medidas para reducir los portazos, instalando topes para las puertas, dispositivos de cierre automático, etc.
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